Durante años, en la Argentina, mucha gente compró CEDEARs pensando casi exclusivamente en una cosa: cubrirse del dólar. Y tiene lógica. Los CEDEARs permiten invertir en empresas del exterior —como Apple, NVIDIA o Amazon— desde la Bolsa local y en pesos. Pero hay un detalle clave que a veces se olvida: el precio del CEDEAR no depende solo de la acción. También depende del dólar.
Entonces aparece la gran pregunta: ¿qué pasa si el dólar baja?
La respuesta corta es incómoda, pero importante: tus CEDEARs pueden caer en pesos aunque la empresa afuera esté subiendo.
El doble motor de un CEDEAR
Un CEDEAR tiene dos componentes principales:
- El valor de la acción en Wall Street.
- El tipo de cambio implícito (generalmente el dólar CCL).
Eso significa que, aunque una acción esté estable o incluso suba en Estados Unidos, si el dólar financiero baja fuerte en la Argentina, el precio en pesos del CEDEAR puede retroceder.
Un ejemplo simple:
- La acción de Microsoft sube 5% en Nueva York.
- Pero el dólar CCL cae 15%.
Resultado: el CEDEAR probablemente termine bajando en pesos.
Y eso es justamente lo que muchos inversores argentinos empezaron a experimentar en distintos momentos donde el mercado creyó que el dólar podía estabilizarse o atrasarse.
¿Entonces los CEDEARs dejan de servir?
No necesariamente.
Acá hay una diferencia importante entre corto y largo plazo.
En el corto plazo, los CEDEARs son muy sensibles al movimiento del dólar financiero. Si el mercado entra en una etapa de “peso fuerte” o calma cambiaria, puede haber presión bajista sobre estos activos medidos en pesos.
Pero en el largo plazo, siguen siendo una forma de tener exposición a compañías globales y economías mucho más estables que la argentina.
De hecho, muchos inversores usan CEDEARs no solo como cobertura cambiaria, sino también para escapar del riesgo argentino.
Porque una cosa es apostar al dólar. Otra distinta es tener parte del patrimonio vinculado a empresas que generan ingresos en todo el mundo.
El error más común
Uno de los errores más frecuentes es pensar que un CEDEAR “siempre sube” cuando el dólar sube y “siempre baja” cuando el dólar baja.
La realidad es más compleja.
Hay momentos donde las acciones tecnológicas explotan al alza y compensan una caída cambiaria. Y hay otros donde ocurre lo contrario: el dólar se dispara, pero las bolsas globales se desploman.
En 2022, por ejemplo, muchas tecnológicas estadounidenses cayeron fuerte pese a que el dólar seguía tensionado en la Argentina. Y en 2023 y 2024 pasó lo inverso: algunas acciones recuperaron muchísimo valor incluso con períodos de relativa estabilidad cambiaria local.
Qué miran hoy los inversores
Hoy el mercado mira dos cosas al mismo tiempo:
- Si el Gobierno logra sostener un escenario de dólar relativamente estable.
- Qué pasa con las tasas en Estados Unidos y las grandes tecnológicas.
Porque si el dólar se plancha pero Wall Street sigue fuerte, algunos CEDEARs pueden seguir funcionando bien. Especialmente los vinculados a inteligencia artificial, energía o consumo global.
Pero si coinciden dólar en baja y corrección internacional, ahí sí el golpe puede sentirse más fuerte.
La clave: entender qué compraste
Mucha gente compra CEDEARs creyendo que compró “dólares”. Y en realidad compró un activo financiero que mezcla dólar, acciones internacionales y percepción de riesgo.
Eso no los vuelve malos. Al contrario: pueden ser herramientas muy potentes.
Pero entender cómo funcionan evita frustraciones innecesarias cuando el mercado cambia de humor.
Porque a veces el problema no es que el CEDEAR cayó. El problema es haber pensado que solo dependía del dólar.
Martín Roma escribe de trading y finanzas. Es licenciado en Administración de Empresas por la UADE. Trabaja como asesor financiero en el diseño de estrategias de inversión a corto, mediano y largo plazo; inversión en Forex, en criptomonedas y en commodities. También da cursos de capacitación en chartismo y análisis institucional.
