Aunque los precios cambien todo el tiempo, se puede armar un presupuesto mensual en la Argentina. Pero ya no sirve anotar un número fijo y olvidarse hasta el mes siguiente. Hoy un presupuesto útil tiene que ser flexible, revisarse seguido y contemplar que algunos gastos van a subir antes que el sueldo.
Mucha gente abandona el presupuesto porque siente que “no alcanza” o que todo cambia demasiado rápido. Sin embargo, justamente cuando hay inflación alta, ordenar la plata ayuda a evitar que los gastos se descontrolen sin darse cuenta.
Cómo hacer un presupuesto mensual sin quedarse corto
El error más común es calcular gastos con valores viejos. Si el supermercado aumentó 5% o 10% en pocas semanas, usar el número del mes pasado puede hacer que el presupuesto quede desactualizado enseguida.
Por eso, conviene separar los gastos entre fijos y variables. El alquiler, las expensas o una cuota suelen cambiar menos durante el mes. En cambio, alimentos, transporte o salidas son los que más se mueven y donde más fácil se pierde el control.
Un ejemplo hipotético: si una familia gastó $350.000 en supermercado en mayo, quizás necesite proyectar $380.000 o más para junio, dependiendo de los aumentos y de sus hábitos de consumo. No es adivinar la inflación exacta, sino dejar margen para no quedarse corto a mitad de mes.
El presupuesto no sirve si no mirás los consumos reales
Muchas veces la plata se va en pequeños gastos diarios. Delivery, aplicaciones, cafés o compras impulsivas con tarjeta terminan pesando más de lo que parece.
Las billeteras virtuales como Mercado Pago o los home banking de bancos suelen mostrar en qué se gasta cada peso. Revisar esos movimientos por lo menos una vez por semana ayuda más que hacer una planilla perfecta y no abrirla nunca más.
También puede servir separar la plata apenas entra el sueldo. Algunas personas dejan el dinero de servicios y alquiler en una cuenta aparte para no mezclarlo con gastos cotidianos. La clave es encontrar el método que mejor se adapte a vos.
Qué hacer cuando el sueldo pierde contra la inflación
Cuando los ingresos no alcanzan, el presupuesto deja de ser solo organización y pasa a ser una herramienta para priorizar. Ahí conviene identificar qué gastos realmente son necesarios y cuáles pueden esperar unos meses.
Si sobra algo de plata, aunque sea poco, muchas personas eligen dejarlo en una cuenta remunerada o en un FCI money market -muy popular dentro de las billeteras digitales- para no perder tanto contra la inflación mientras esperan pagar gastos del mes.
Hacer un presupuesto mensual no evita los aumentos ni resuelve la inflación. Pero sí permite entender a dónde se va la plata y tomar decisiones antes de llegar ajustado a fin de mes.
Directora de este portal. Se dedicó toda su vida al negocio editorial. Primero, en la gráfica, pero desde hace algunos años está cada vez más orientada al lanzamiento de medios digitales con orientación a temas económicos. Lejos quedaron sus orígenes como diseñadora gráfica.
